
Una compañía china utiliza supuestamente para los productos de cosmética que exporta a Europa piel extraída de los cadáveres de presos ejecutados en aquel país, según denunciaba ayer el diario británico
The Guardian.
Un agente de esa empresa, que, según el periódico, no puede identificarse por razones legales, han informado a sus potenciales clientes europeos de que está desarrollando colágeno para el tratamiento de labios y anti-arrugas a base de piel de presos fusilados.